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La Ruta 66 no es una carretera, es un estado mental

Texto y fotos: Pedro Berruecos


La Ruta 66 no es una carretera, es un estado mental. Recórrela en un convertible rojo, en un sedán rentado o en una Harley: igual te atrapará con su mezcla de historia, desierto y neones chuecos. En Arizona se conserva el tramo más largo y mejor conservado de esta arteria histórica de los Estados Unidos, ícono indiscutible de permanencia.Aquí no hay nostalgia cursi, sino actitud: la Mother Road -como la bautizó el escritor Steinbeck- está en modo punk. Una arteria sobreviviente y orgullosa, como si llevara tatuajes de asfalto en la piel.


Donde los troncos se convirtieron en piedra

Hace 200 millones de años un bosque decidió petrificarse, para que tú le tomes fotos con tu cel. El Petrified Forest National Park es una pasarela de troncos fosilizados que parecen escenografía de ciencia ficción, aderezada con montículos de colores y un Studebaker oxidado a la vera del camino. Bienvenido al primer golpe de realidad: aquí manda el tiempo no tú.



El motel más loco de tu feed

Un poco más adelante está Holbrook, con su motel de tipis de concreto, en el que pasar la noche es la clase de excentricidad que hace feliz a tu Instagram. Aquí el western se codea con la ciencia: muy cerca está el Meteor Crater, una cicatriz cósmica de la tierra donde entrenaron los astronautas del Apolo 11. O sea, pasas de Cars a Interstellar en menos de media hora.


Winslow: la esquina más fotografiada de Arizona

Todos los caminos llevan a la canción de Eagles: “I’m standing on a corner in Winslow, Arizona”. Y sí, ahí está la esquina, el mural y la “Flatbed Ford”, como lo pintó Glenn Frey. A unas pocas cuadras, La Posada es un hotel histórico, donde parece que el tiempo se detuvo en los 30. Winslow es prueba de que un buen estribillo puede sostener la economía de un pueblo entero. Take it Easy, ¡Set Jetting musical!


Neones, trenes y hamburguesas en Williams

En Williams, la 66 se congeló en los 50. Merenderos con banquitos rojos, neones que parpadean, autos clásicos estacionados como si James Dean fuese a aparecer en cualquier momento. Desde aquí parte el tren al Gran Cañón, pero si no te alcanza para eso, una hamburguesa con malteada en un diner local ya te conecta con el espíritu de la ruta. Bonus track para quien viaja con chavos: en invierno circula el Polar Express, un tren navideño que hace sonreír incluso al Grinch más empedernido.



Seligman: la catedral del kitsch

Si la Ruta 66 sigue viva, gran parte se debe a un barbero: Ángel Delgadillo, fundador de la Historic Route 66 Association. Su barbería es un templo donde la carretera se convirtió en religión pop. Tiendas de placas, playeras imposibles y recuerditos que probablemente jamás usarás… Pero igual compras. Aquí es donde entiendes que la 66 no es un museo: es un circo rodante que sabe reírse de sí mismo.


Burros y fantasmas en Oatman

Cierra el viaje en Oatman, un pueblo abandonado por la minería, pero no por los burros descendientes de los que cargaban oro, porque hoy pasean libres. Western puro, con sus teatros y colinas prototípicas de Tarantino. Aquí la carretera se retuerce, se angosta y te obliga a manejar despacio para que la oigas despedirse con una carcajada y mugido de burro.



Los desvíos que no se cuentan en la guía

Claro, puedes desviarte al Gran Cañón, perderte en las rocas rojas de Sedona o mirar estrellas en Flagstaff, la primera ciudad certificada como Dark Sky City. Pero eso sería trampa: la 66 está hecha para vagar, no para tachar casillas de un itinerario.



La música nunca falta

Porque un roadtrip sin playlist es un Uber aburrido. Aquí caben desde “Get Your Kicks on Route 66” de Nat King Cole hasta “Born to Run” de Springsteen. No se trata de elegir, sino de poner el shuffle y arrancarse.

El 11 de noviembre inician las celebraciones del Centenario de la Ruta 66, que en Arizona se mantiene insolente, como un adolescente que nunca quiso crecer y cuyo secreto es recordarte que viajar no es llegar, sino dejarte llevar con la certeza de que la carretera —con sus burros, sus neones, sus tipis de concreto y las nubes a las que les encuentras formas, a veces muy pachecas— siempre tendrá una historia más que contarte.


ROLAS INSPIRADAS EN LA RUTA 66

Aquí tienes una lista de canciones relacionadas con Route 66, algunas la mencionan directamente en el título y otras la evocan como parte del mito de la carretera:

(Get Your Kicks on) Route 66” – Bobby Troup (1946, escrita para Nat King Cole Trio).Covers famosos: Chuck Berry, The Rolling Stones, Depeche Mode, Manhattan Transfer, John Mayer, George Benson, Asleep at the Wheel, The Cheetah Girls, The Replacements.“Route 66 Theme” – Nelson Riddle (1960) → instrumental para la serie de TV Route 66.“Route 66” – Buckwheat Zydeco (versión zydeco).“Route 66” – Jerry Lee Lewis (otra versión energética).



Canciones que mencionan ciudades de la Ruta 66

  • “Take It Easy” – Eagles

  • “Well All Right” – Buddy Holly 

  • “Is This the Way to Amarillo” – Tony Christie

  • “Oklahoma Hills” – Jack Guthrie

  • “San Bernardino” – Christie

  • “Tucumcari” – Jimmie Rodgers.

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